El Papa Francisco, de 88 años, permanece hospitalizado en el Hospital Gemelli de Roma, donde es tratado por neumonía bilateral, una complicación que surgió tras un cuadro de bronquitis. Su condición sigue siendo crítica pero estable, mientras continúa bajo observación médica.
Problemas respiratorios y complicaciones renales
El pontífice fue ingresado el 14 de febrero tras presentar dificultades respiratorias. Posteriormente, su estado se agravó con un ataque asmático prolongado que requirió oxígeno a alto flujo y una transfusión de sangre debido a problemas hematológicos.
Además, desde el domingo, Francisco ha sido diagnosticado con insuficiencia renal leve, aunque el Vaticano ha asegurado que esta condición no es preocupante.
Francisco sigue trabajando desde el hospital
A pesar de su estado de salud reservado, el Papa ha mantenido su agenda desde su habitación en el décimo piso del Hospital Gemelli.
Según fuentes del Vaticano, Francisco permanece de buen ánimo, puede levantarse y comer con normalidad, y ha recibido visitas de sus colaboradores más cercanos, como el cardenal Pietro Parolin y el arzobispo Edgar Peña Parra.
Entre sus actividades recientes, el Papa autorizó la canonización de dos laicos y convocó una reunión de cardenales, cuya fecha aún está por definirse.
La hospitalización más prolongada del pontífice
Desde su elección en marzo de 2013, esta es la cuarta vez que Francisco es hospitalizado y la más larga hasta el momento.
- 2021: Estuvo 10 días en el Hospital Gemelli tras una cirugía de colon.
- Marzo de 2023: Fue hospitalizado tres días por una bronquitis.
- Junio de 2023: Permaneció internado 10 días tras una operación de hernia abdominal.
El Papa ha insistido en mantener un ritmo de trabajo exigente, pese a su estado de salud cada vez más frágil. Desde 2022, utiliza silla de ruedas debido a dolores en la rodilla y recientemente comenzó a usar un audífono.
Comunicados constantes sobre su estado de salud
El Vaticano ha optado por una comunicación transparente, informando dos veces al día sobre la evolución del pontífice. Hasta ahora, los reportes indican que el Papa sigue bajo atención médica intensiva, pero mantiene su fortaleza y compromiso con sus labores.
La Santa Sede continuará monitoreando su estado y se espera que en las próximas horas se entreguen nuevas actualizaciones sobre su evolución.