El pasado miércoles 2 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la implementación de una política de “aranceles recíprocos” que afectará a productos importados desde diversos países, incluyendo a Chile, que fue incluido con un gravamen base del 10%, el mínimo considerado en esta histórica orden ejecutiva.
Aunque el porcentaje aplicado a Chile es más bajo en comparación con otras economías, la medida genera preocupación por sus efectos sobre las exportaciones nacionales, especialmente en sectores como la agroindustria y vitivinicultura, pilares clave del comercio chileno con Estados Unidos.
¿Qué implica el arancel del 10% para las exportaciones chilenas?
Según lo informado por el Ministerio de Hacienda, dentro de las excepciones contempladas en la medida se encuentra el cobre, uno de los principales productos de exportación de Chile hacia Estados Unidos. Esto representa un alivio parcial, considerando que este recurso natural tiene un peso estratégico en la balanza comercial del país.
Sin embargo, para otros rubros el panorama es más desafiante. De acuerdo con el economista Álvaro García, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (UANDES), el efecto inmediato de esta decisión será una reducción de las exportaciones globales hacia EE.UU., dado el encarecimiento relativo frente a los bienes producidos localmente:
“El principal efecto que esperamos es una caída de las exportaciones de todo el mundo hacia Estados Unidos, porque se van a encarecer relativo a los bienes producidos localmente”.
Sectores más expuestos al impacto arancelario
García explica que, en el caso de productos agroindustriales contraestación, como las frutas, los efectos podrían ser más moderados, ya que son bienes que Estados Unidos no produce todo el año y cuya demanda se mantiene:
“Para los productos que son producidos en contra temporada, por ejemplo, los productos agrícolas, uno pensaría que van a haber efectos más acotados y el mayor costo de esas exportaciones hacia Estados Unidos va a ser traspasado a los consumidores estadounidenses”.
Sin embargo, advierte un impacto directo para sectores como el vino, cuya competencia con productos locales es más directa:
“En productos como vino, uno esperaría probablemente un vuelco desde importaciones de vino chileno o desde otros países hacia vino de Estados Unidos”.
Efectos esperados en el mercado financiero
Desde una perspectiva macroeconómica, el especialista también proyecta consecuencias a nivel de los mercados:
“Las medidas anunciadas por Trump fueron un poco peores de lo que se esperaba, y esto va a impactar de manera más severa la actividad global económica”.
En ese contexto, García anticipa que los inversionistas optarán por activos de refugio, lo que generaría una revalorización del dólar y una depreciación de monedas emergentes, como el peso chileno:
“Esperaríamos que el dólar se fortalezca y que la moneda chilena esté relativamente más débil”.