Este sábado 5 de abril, gran parte del país realizará el ajuste correspondiente al inicio del horario de invierno, retrocediendo el reloj una hora a las 23:00 horas, medida que busca optimizar el uso de la luz natural durante el día. Aunque la decisión ha generado debates en años anteriores, el cambio se aplicará en todo el territorio nacional, con excepción de tres regiones.
El objetivo de esta modificación horaria es adelantar el amanecer, permitiendo comenzar la jornada con luz solar. Sin embargo, también implica que el atardecer ocurrirá más temprano, lo que modifica significativamente la rutina diaria.
¿Cómo afecta el cambio de hora al amanecer y atardecer?
Según datos de plataformas especializadas como Sunrise and Sunset, previo al cambio de huso horario el amanecer se produce cerca de las 7:55 horas, y el atardecer alrededor de las 19:30. Con la entrada en vigencia del horario de invierno, estos eventos se adelantan aproximadamente una hora.
De este modo, a partir del domingo 6 de abril, las estimaciones indican:
- Amanecer: 06:59 horas.
- Atardecer: 18:56 horas (con término del crepúsculo en ese mismo horario).
Estos nuevos horarios estarán vigentes durante los meses en que rija el horario de invierno, con variaciones progresivas a medida que avancen las estaciones.
¿Qué regiones no aplicarán el cambio de hora?
Aunque la medida se aplicará de forma general, hay tres regiones o territorios que no están sujetas al ajuste horario, como ocurre tradicionalmente con ciertas zonas extremas del país. Estos lugares mantendrán su horario actual, sin modificación alguna, aunque no se ha especificado en este contexto cuáles serán.
Este tipo de excepciones suelen obedecer a razones geográficas, climáticas o logísticas, determinadas por decreto en cada temporada.
¿Por qué se cambia la hora en Chile?
El cambio de huso horario se realiza anualmente con el propósito de aprovechar mejor la luz solar en actividades cotidianas, especialmente en la mañana. Esta medida busca generar eficiencia energética, mejorar la seguridad en los traslados y adaptar los horarios laborales y escolares a condiciones de mayor luminosidad.