El reconocido periodista deportivo argentino Guillermo Salatino ha sido víctima de una sofisticada estafa cibernética conocida como «cuento del tío», perdiendo todos sus ahorros de jubilación. A sus 79 años, el histórico analista de tenis vio cómo los delincuentes vaciaron su cuenta bancaria, llevándose casi 2 millones de pesos argentinos (aproximadamente 1.600.000 pesos chilenos).
El incidente ha generado indignación tanto en el afectado como en sus seguidores, quienes lamentan que figuras públicas también sean blanco de estos delitos informáticos cada vez más comunes.
Periodista argentino cae en trampa virtual tras ver falsa publicidad
La estafa al periodista argentino comenzó cuando Salatino vio un anuncio en Instagram que promocionaba un supuesto descuento del 30% para jubilados en una conocida petrolera. El aviso, que resultó ser completamente falso, incluía un número telefónico al que el comunicador decidió llamar para obtener más información.
«Yo solito me metí en la trampa. Llamé por teléfono para averiguar y resulta que me empiezan a pedir datos que naturalmente uno da», explicó Salatino en una entrevista con Telefé Noticias. Entre la información solicitada estaba su número de identidad y otros datos personales que permitieron a los estafadores acceder a sus cuentas.
«Me di cuenta que el tipo me estaba sacando información»
Durante la llamada, el experimentado periodista comenzó a sospechar cuando notó que su interlocutor parecía tener demasiada información sobre él. «De pronto me di cuenta de que me hacían preguntas que me llamaban la atención, porque el tipo sabía demasiado. Me consultó por una cuenta de tal banco y después me di cuenta, me fui dando cuenta de a poco, que el tipo me estaba sacando información», relató Salatino.
A pesar de sus sospechas, los estafadores ya habían obtenido suficientes datos para acceder a una de sus cuatro cuentas bancarias, específicamente aquella donde recibe su jubilación. No conformes con vaciar la cuenta, los delincuentes incluso intentaron solicitar un crédito a nombre del periodista.
«Estoy indignado por haber entrado en esa trampa»
El impacto de la estafa va más allá de lo económico para Salatino, conocido cariñosamente como «Salata» por sus seguidores. «No me importa la plata, aunque la necesito y aunque es mucha. Me importa que me pase esto a esta altura (…). A mí me indigna la impotencia que siento por haber entrado en esa trampa y ser tan gil. Te juro que estoy indignado», expresó con visible frustración.
El caso de Guillermo Salatino pone de relieve la creciente sofisticación de las estafas cibernéticas y cómo incluso personas con amplia experiencia y trayectoria pueden caer en estas trampas digitales. Las autoridades recomiendan extremar precauciones ante ofertas sospechosas y nunca compartir información personal o bancaria por teléfono o redes sociales.