El té verde es ampliamente valorado por sus propiedades antioxidantes y beneficios para la salud, destacando entre sus componentes los polifenoles, sustancias que combaten la inflamación y el daño celular. Sin embargo, su consumo en exceso puede tener efectos adversos importantes que vale la pena conocer, especialmente si se convierte en una bebida habitual durante el día.
Beneficios comprobados del té verde
Según el sitio especializado Healthline, el consumo moderado de té verde ayuda a:
- Regular los niveles de colesterol.
- Favorecer la pérdida de peso.
- Mejorar la función cerebral.
- Fortalecer la memoria.
Estas propiedades lo han posicionado como una de las infusiones más recomendadas en el ámbito de la nutrición y la medicina preventiva. No obstante, la clave está en la moderación.
Exceso de té verde: efectos negativos en el organismo
1. Estimulación excesiva del sistema nervioso
El té verde contiene cafeína, un estimulante que, en grandes cantidades, puede tener consecuencias en el sistema nervioso. La Asociación Americana de Psiquiatría advierte que el exceso de cafeína puede provocar:
- Trastornos del sueño.
- Aumento de la presión arterial.
- Taquicardia y nerviosismo.
Estos efectos pueden intensificarse en personas con mayor sensibilidad a la cafeína o con antecedentes de hipertensión.
2. Interferencia en la absorción de hierro
Al igual que el café, el té verde puede reducir la absorción de hierro en el organismo, afectando especialmente a personas con déficit de este mineral o antecedentes de anemia. Por esta razón, no se recomienda su ingesta durante las comidas ni en quienes presenten condiciones como la anemia ferropénica.
3. Posibles daños a la función renal
Investigaciones de la Universidad de Michigan han alertado sobre los riesgos de consumir té verde en exceso, debido a la presencia de catequinas, compuestos provenientes de la planta Camellia sinensis. En dosis elevadas, estas sustancias pueden:
- Alterar procesos metabólicos.
- Afectar la función hepática.
- Generar toxicidad renal, especialmente si se acumulan en el organismo.
El uso intensivo de infusiones a base de plantas no siempre es inocuo y puede generar efectos contraproducentes si no se consideran las cantidades adecuadas y las condiciones de salud preexistentes.